La Asociación nace en
Abril de 1997 como consecuencia del secuestro
de una niña zaragozana y la búsqueda de una niña
de Ibiza. En los primeros momentos las madres de ambas niñas entran
en contacto con otras madres que se encuentran en su misma situación
y deciden fundar la "Asociación Para la Recuperación
de niños Sacados de su País". Se dan cuenta de
que existen vacíos legales que hay que cubrir, que como
madres independientes no logran ser escuchadas en ninguna parte y
que como Asociación podrán reunir a todas las personas
(padres y madres) que estén en la misma situación y
entre todos hacer frente a esas carencias legales que encuentran.
La Asociación parte desde
cero. Empiezan reuniéndose en una pequeña
oficina prestada. No son más de cinco o seis voluntarias,
personas que no se encuentran afectadas por el secuestro, pero
que se sienten solidarias con el problema y quieren ayudar. En
el resto de España, cada vez se producen más casos
y algunas personas se asocian porque han padecido o padecen
el problema y quieren prestar su ayuda.
El Gabinete
madrileño de abogados "Alonso y Chamorro" se ofrece
para suministrar apoyo jurídico. Dan un primer asesoramiento
gratuíto a toda persona que acude con su caso desde la
Asociación.
Se empieza a recuperar algunos niños,
21 hasta el momento -no tantos como desearíamos-, gracias
a las nuevas gestiones que se emprenden.
El objetivo de la Asociación no es
solamente recuperar niños sustraídos, sino
evitar la sustracción en caso de amenaza.
En la actualidad, la Asociación se
financia a través de las cuotas de socios y voluntarios.
El Defensor del Pueblo -tras la solicitud
por parte de nuestros abogados-, pone en contacto a los Ministerios
de Asuntos Exteriores, Justicia, Interior y Asuntos Sociales
con el fin de unificar criterios. Éstas son las Instancias
involucradas en los casos de sustracción internacional.
"La Asociación para
la Recuperación de Niños Sacados de su País"
ha analizado desde su fundación 111 casos
interparentales que comprenden diferentes fases. Una de ellas
es la de amenaza, siendo la más delicada ya que
se ha comprobado, que en la mayoría de los casos termina cumpliéndose.
Desde nuestra experiencia y
con el único fin de contribuir a reforzar la protección
de los menores en un fenómeno de violencia familiar, queremos
hacer conscientes a las instancias públicas, privadas, judiciales
e institucionales, que la prevención del secuestro interparental
es imprescindible. El Menor no debe ser la Víctima
de la situación de los padres amenazados ni del vacío legal
de un sistema que no prevee este tipo de situaciones.
De este llamamiento se ha hecho
eco la clase política, quien a instancia de la propuesta
jurídica de nuestra Asociación, ha replanteado
el grado de responsabilidad de toda la Sociedad en una problemática
donde el Menor es la víctima indiscutible. Así,
en Junio del 2000, en el Orden del Día del Pleno del Congreso
de los Diputados, consta la consideración de Proposición
de Ley Orgánica del Grupo Parlamentario Socialista y del
Grupo Popular del Congreso, de MODIFICACIÓN DEL CÓDIGO
PENAL, LA LEY DE ENJUICIAMIENTO CRIMINAL Y EL CÓDIGO
CIVIL PARA COMBATIR LA SUSTRACCIÓN O RETENCIÓN ILÍCITA
DE MENORES QUE FUE APROBADA POR UNANIMIDAD.
Por ello la adopción
de medidas cautelares preventivas, recogidas como recomendaciones
en el informe de El Defensor del Pueblo de 1999, y que
fue facilitado por la Asesoría Jurídica de esta
Asociación, han sido consideradas para su inclusión
en las modificaciones de Ley propuestas, tales como el cierre
de fronteras, las visitas vigiladas y en lugar acotado o impedir
la pernoctación del niño con el progenitor susceptible
de actuar como secuestrador. Todas ellas han demostrado ser muy eficaces
para prevenir el secuestro interparental, que una vez consumado resulta
extremadamente difícil la recuperación del Menor.